«Apartamento con vistas»: Archivo personal
Guarda el Barrio memoria de lo sobrevenido diecisiete años atrás, cuando se iniciaron las obras de la Urbanización que dinamitaron la buena convivencia y derivaron en actuaciones de la Guardia Civil y el estamento judicial que, a su vez, condujeron al rechazo de buena parte del vecindario hacia el Ayuntamiento en pleno, que había recalificado los terrenos, y, como consecuencia, a la formación de una Agrupación Electoral Independiente que, sin adscribirse a partido alguno, barrió en los siguientes comicios municipales y cuya primera medida consistió en declarar que todo el terreno circundante del núcleo rural mantendría la condición de no urbanizable y que las únicas construcciones legales serían las destinadas, en los huertos particulares, a casetas en las que los metros cuadrados máximos habrían de ser proporcionales a las hectáreas de cultivo efectivo de la parcela, no pudiendo destinarse, en ningún caso, a vivienda permanente. Así mismo, se dictó una norma por la cual las construcciones dentro de la localidad habrían de realizarse en los solares prefijados, con una alzada no superior a tres plantas y, en caso de levantarse en la zona alta, de fachada acorde con el entorno, teniendo preferencia la rehabilitación y reforma de las edificaciones en venta ya existentes.
Siguiendo esas pautas, hace dos semanas se concedió la correspondiente licencia para la reconversión de dos casas adyacentes y sus corrales —situadas en el último tramo del acceso a la plaza— en un solo edificio de viviendas de dos alturas con una mínima alzada abuhardillada en la parte superior y dos apartamentos por planta; los del entresuelo, algo más grandes, destinados a vivienda habitual de los propietarios y su hija con su familia y los otros dos para ponerlos en alquiler.
En los bajos del Ayuntamiento, la artífice del proyecto —la hija única del matrimonio propietario, que es arquitecta— mostró en una pantalla, a cuantas personas quisieron asistir, el diseño final en 3D, con cubierta asimétrica a dos aguas, frontispicio de piedra caliza, puerta exterior en madera maciza y ventanas de aluminio oscuro; la parte trasera del edificio, estucada en gris, con dos galerías abiertas en los apartamentos superiores, troneras redondeadas en el desván y, en los pisos inferiores, sendos accesos a un jardín de tamaño mediano rodeado de setos, con una zona de terrazo, cochera con entrada independiente y el anexo para la caldera.











