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Reminiscencia

embalse de la Peña

«Predestinati»: Archivo personal


En 1999, con el Trasvase del Ebro como estrella futurible de la Era Aznar, el humilde Ayuntamiento de Santaliestra, localidad oscense donde se había proyectado la construcción de un embalse, presentaba una querella criminal contra varios altos cargos, entre ellos, Benigno Blanco Rodríguez -actual presidente del Foro de la Familia y, por aquel entonces, Secretario de Estado de Aguas y Costas y, posteriormente, de Infraestructuras-, para el que el Fiscal solicitaba ocho años y seis meses de cárcel y diez de inhabilitación para empleo o cargo público, por los presuntos delitos de prevaricación, infidelidad continuada en la custodia de documentos y falsedad  continuada en documento público, que, trasladados al lenguaje cotidiano,  venían a signficar el supuesto desprecio del imputado por la seguridad de las personas  y  la ilegal autorización  de una obra de envergadura que carecía de los preceptivos  informes técnicos.

Seis años más tarde el Ayuntamiento santaliestrano retiró condicionalmente la demanda toda vez que la propia Audiencia Nacional había anulado  la construcción de la presa ante la arbitraria actuación administrativa.

Atrás quedaba la lucha del valle del Ésera por impedir una obra que, de acuerdo con estudios geológicos y geotécnicos independientes, hubiese originado un grave riesgo para las vidas de los habitantes de la zona, como reconoció la empresa CIVITEC S.L.: «(…)las laderas [del lugar que ocuparía el vaso del embalse] presentan una nada desdeñable probabilidad de precipitarse rápida y bruscamente sobre las aguas del embalse (… )lo que ocasionaría una ola de desbordamientos sobre la coronación de la presa. Este caudal podría provocar una fuerte erosión en el pie de aguas debajo de la presa con peligro para su estabilidad. Estas consideraciones, con una base de probabilidad geológica muy objetiva, sobre los riesgos catastróficos que pueda ocasionar el embalse, bastan por sí solas para retirar este proyecto de su tramitación oficial en curso por la autoridad administrativa que proceda«.


¿Pensará alguna vez don Benigno Blanco Rodríguez, mientras alza su voz en defensa de la Familia Tradicional y clama por los embriones arrancados del útero materno, en las tres mil personas que, hipotéticamente, podrían haber sucumbido a la tromba de agua y derrubios si su proyecto de embalse de 26 de mayo de 1997 se hubiera llevado a cabo?


Ya no acude la ferfeta (=en Arag., cigarra) a festejar el sueño de los estorninos negros que dormitan  -con el buche repleto-  en la minglanera (=en Arag., granado) que un día fuera observatorio de Timoteo, el mochuelo anciano y cojo que ahuyentaba a los ratones de campo de los humildes restos térreos que la veterinaria que se ocupa de la salud de los gatos del Barrio denomina, con orgullo, huerto. Relucen, expuestas a la abusiva luz de la farola que se levanta por encima del manzano, las minglanas (=en Arag., granadas) reventadas contra el suelo, recuerdo del festín vespertino de las glotonas aves que, cada día, toman posesión de los contados frutales mientras el ligero armazón cubierto con camisa y pantalones, que pretende oficiar de espantapájaros, se mece con suavidad impulsado por el revoloteo incesante de los pájaros.

Trae el cierzo, antes de que la luz del día se imponga a la  de los faroles, el aroma viejo del pan recién horneado que la señora Vicenta distribuye sobre el grueso paño que cubre la enorme mesa de la masedría (=en Arag., amasadero).

Y despierta el Barrio al trajín cotidiano mientras los estorninos, sin prisa, levantan el vuelo.

Bajo las aguas

"Please Stop - Now!": Michael P. Ammel

«Please Stop – Now!»: Michael  P. Ammel


«La campana de Mediano volvió a tañer ayer, 40 años después de que la iglesia que presidía y todo un pueblo quedaran anegados por las aguas de los ríos Ara y Cinca en el embalse de Mediano. Sonó durante unos minutos para alegría de los vecinos que han visto regresar este símbolo de su desaparecido pueblo y que a partir de ahora custodiarán en el salón social del nuevo Mediano que creció a los pies del pantano.

La hermosa torre, erguida, se alzaba espléndida, sin agua a su alrededor y acogiendo en su entorno a muchos de aquellos vecinos que fueron testigos de cómo el 28 de abril de 1969 Mediano se sumergía bajo el agua. De aquel pueblo sólo queda la torre, el esconjuradero de la iglesia y montones de piedras de las casas. Durante unas horas el viejo Mediano regresó a la vida.» […].- Inmaculada Casasnovas

…y, bajo las aguas, impermeable a la demoledora avenida acuosa, la vida detenida del pretérito inabordable escondido en los recuerdos de quienes, desde la relativa  lejanía, todavía escudriñan  el horizonte húmedo y se sumergen, en sueños repetidos de habanera triste, hasta alcanzar las herrumbrosas aldabas de sus casas.

"Spirits of the Cave": Jonathan Bailey

«Spirits of the Cave»: Jonathan Bailey


La Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés afirma que el mismo  “está integrado por todos los bienes materiales e inmateriales relacionados con la historia y la cultura de Aragón que presenten interés antropológico, antrópico, histórico, artístico, arquitectónico, mobiliario, arqueológico, paleontológico, etnológico, científico, lingüístico, documental, cinematográfico, bibliográfico o técnico, hayan sido o no descubiertos y tanto si se encuentran en la superficie como en el subsuelo o bajo la superficie de las aguas«. La misma ley, ante infracciones por la realización de labores arqueológicas no autorizadas, establece que la cuantía de las sanciones oscilará entre 60.101 y 300.506 euros.

Y a la ley anterior pretende acogerse el gobierno aragonés para plantear expediente sancionador contra la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) en el caso de la apertura de una fosa de la guerra (in)civil en Valdearnero (Calatayud), donde, según el dictamen de los técnicos de Patrimonio, se procedió a la retirada de restos óseos contando con los preceptivos permisos municipales pero obviando los protocolos legislativos aragoneses.

Si ya resulta aberrante definir como excavación arqueológica aquello que, en realidad, supone la humanitaria y justa búsqueda y recuperación de quienes  -como consecuencia de la barbarie-  yacen repartidos por el subsuelo del territorio, ¿cómo denominar la nula consideración que de la Resolución de Naciones Unidas 47/133 sobre Desaparición Forzada, de 18 de diciembre de 1992 -ratificada por el gobierno español- tiene Patrimonio Cultural Aragonés?

El hombre alza la mirada hacia las rojizas moles pétreas que se yerguen, orgullosas, al otro lado del Gállego  -la vieja Leika sobre el estropeado pretil asomado al torbellino acuoso que, liberado del cercano embalse de la Peña, golpea las desgastadas piedras que se apoyan, con voluntad de icebergs, sobre el invisible lecho del río-.

-Monsieur Lussot, debemos irnos. No puedo dejar el coche en este punto de la carretera…

-Sólo un minuto más. Un minuto…

La veterinaria que se ocupa de la salud de los gatos del Barrio contempla la figura del hombre recortada sobre la vertical del río mientras vigila, por el rabillo del ojo, la cercana curva del tramo carretero.

-Si quiere, regresamos al desvío y nos llegamos al pueblo… Pero aquí no podemos seguir.

El hombre se da la vuelta.

-Didier adoraba el Firé y el Pisón. Conocía el nombre de cada vía abierta en esos mallos. Los amaba. Quería emular a Rabadá y Navarro. No echarse atrás…

-Lo sé. No reblar (=en aragones, ceder, claudicar).

-No reblar, sí.

-¿Quiere que entremos en el pueblo…?

-Oh, no. No. Recordaba a mi hijo. Quizás lo buscaba ahí enfrente, pero… Tienes razón. Será mejor que continuemos el viaje.

El cuerpo de Didier, único hijo de monsieur Lussot, descansa desde hace más de un cuarto de siglo en alguna sima del corredor del Couloir de Gaube, en el Vignemale, montaña que el joven se había propuesto como última prueba antes de iniciar su aventura en el Eiger, donde sus ídolos, los aragoneses Alberto Rabadá y Ernesto Navarro, perecieron de agotamiento y frío en agosto de 1963.

Sangre y albahaca

"Pink Escape": Liz Lopes

«Pink Escape»: Liz Lopes


«Me dejasteis en el campo con una falsa promesa de buena vida. Cuatro años, cuatro, pasé en las dehesas dedicándome a vivir.

Un mal día me sorteáis y me metéis en camiones hacia un incierto destino.

Perdona, maestro, pero ahora debo salir al ruedo para deleite de tus seguidores.

Brindarás mi vida a quien te apetezca, como se brinda por una buena cosecha.

Me indultaréis si soy bravo, para que mis hijos hereden mi bravura y poder ensañaros mejor con ellos. Así presumís de haber creado mi raza como un dios.

Podrías lidiarme sin hacerme sufrir, pero eso no es suficiente para sacar lo mejor de ti. Me pregunto cómo será tu parte más oscura, matador.

Escuchas los vítores mientras siento crepitar los arpones entre mis huesos y mi carne que se desgarra, aunque todavía me queden fuerzas para que crean que no lo siento.

Violas la más honrosa de vuestras normas, la del sentido común. Y me das la espalda cuando sabes que ya no puedo embestir; la experiencia de haber matado a muchos como yo te lo hace saber. Y ellos te creen valiente por eso. Entre los de mi casta la valentía está en el respeto. Eso que tú no conoces.

Desde aquí abajo veo dos clases de taurinos vitoreando en las gradas: los que disfrutan viéndome sufrir para que tú te pavonees ceñido en tu traje de luces, y los ignorantes que van porque sí, porque los demás también acuden a la fiesta. A ésos les pregunto: ¿Es que no veis lo que me están haciendo? No hay que ser muy diestros para ello.

Tú, «maestro», me mirarás a los ojos y alardearás de tu faena cuando doble mi rodilla y apenas me quede aliento.

Y mientras el estoque me esté atravesando las entrañas, oiré veladamente los aplausos de esos homínidos con pañoleta, pues otra cosa no puedo considerarlos.

Si lo haces bien te darán mis orejas. Por suerte, yo ya no lo veré. Seré arrastrado como un fardo sangrante manchando la arena que ahora todavía piso azorado.

¿Y tú te atreves a decirles a los que te elogian que me amas? El amor es otra cosa, matador. Los humanos son otra cosa. Vosotros, sois simplemente unos malnacidos. Hasta yo, un animal irracional, puede comprenderlo.».- MI ÚLTIMA TARDEJosé Mª Fuixench Naval.

…y la albahaca, orgullosa reina de la huerta y dama aromosa e imprescindible de laurentinos rincones, se teñirá de trágico bermellón.

"Conchita Monrás y Ramón Acín": Archivo de la familia

«Concha Monrás y Ramón Acín»: Archivo


Deseo que mis restos sean trasladados un día a tierra española y enterrados en Huesca, al lado de mi maestro, el profesor Ramón Acín, y de mi amigo Evaristo Viñuales(1)”.- Testamento de Francisco Ponzán(2) escrito el 27 de diciembre de 1943 en la prisión militar de Fourgolle (Toulouse).

A Ramón Acín Aquilué, intelectual y anarquista oscense, lo detuvieron y apalearon unos buenos vecinos de Huesca  el 4 de agosto de 1936, para terminar fusilándolo, el día 6, en la tapia del cementerio.

Escondido en su casa desde el golpe de  Estado, el profesor y artista salió de su refugio al escuchar los gritos de su esposa Conchita, que estaba siendo maltratada para que revelara dónde se encontraba su marido. La entrega de Acín a los enfurecidos falangistas y su asesinato poco después, no atajó el ánimo revanchista. Conchita Monrás, esposa, amiga y madre de sus hijas Sol y Katia, sería fusilada diecisiete días después.

«No pudimos ver a mi madre en la cárcel en todo este tiempo. Sabemos que estuvo en condiciones penosas y que lo pasó muy mal. Se despidió de nosotras a través de una reclusa que sólo muchos años después nos lo pudo trasmitir. Recuerdo que cuando llevaban a los detenidos camino del cementerio había gente aplaudiendo en los balcones de las casas más importantes del entorno de la cárcel, no se me olvidan sus caras… Era todo tan horroroso que con Sol apenas hablábamos de ello, había una especie de pudor, una necesidad de silencio para no aumentar nuestro dolor. Nos guardábamos la amargura sin decir una palabra«, relataría Katia Acín Monrás cuando los nombres de sus padres y las circunstancias de su detención y muerte dejaron de ser materia reservada en la pequeña ciudad.

«Sólo se aprende de aquel a quien se quiere. Tú supiste hacerte querer por muchos; por eso fuiste todo un pedagogo».- Evaristo Viñuales a su profesor Ramón Acín.


ANEXO

Los buenos vecinos de Huesca, pdf, de Víctor Pardo Lancina.

Paco Ponzán o el beso del olvido, de Víctor M. Juan Borroy.


NOTAS

(1) Evaristo Viñuales, maestro, cenetista integrante del Consejo de Aragón y comisario de la 28 División, se suicidó junto a su amigo Máximo Franco  -comandante de la 17 Brigada Mixta-  en el puerto de Alicante, en abril de 1939, conscientes ambos de que jamás lograrían embarcar en un improbable buque que los alejara de la represion de los vencedores.

(2) El maestro, anarquista y activista principal de la Red de Evasión Pat O’Leary, Francisco Ponzán, fue fusilado y posteriormente incinerado  -aunque alguna fuente asegura que fue quemado vivo-  por la Gestapo en el bosque de  Buzet-sur-Tarn (Francia) el 17 de agosto de 1944. La actividad del grupo resistente, que tantas vidas salvó, fue reconocida por los gobiernos de Francia, Inglaterra y EEUU, que condecoraron a Paco Ponzán a título póstumo.

Dominic Rouse: "Once a Catholic"

«Once a Catholic»: Dominic Rouse


A Dolores Labián, septuagenaria y, durante más de cincuenta años, empleada a tiempo completo de las sorores del Convento de Santa Clara, en Huesca, le ha dado la razón el juez en la demanda civil interpuesta contra ella y su marido por el Obispado oscense, en representación de la Comunidad de Franciscanas Clarisas. Dicha demanda no tenía otra finalidad que la de desahuciar a la pareja de ancianos de la casa anexa al cenobio.

Doña Dolores, que entró a trabajar en el convento de monjas de clausura en 1956 y que carece de pensión por no haber cotizado a la Seguridad Social, suscribió con las religiosas de entonces  -la mayoría ya fallecidas o muy ancianas- un acuerdo verbal en virtud del cual las Hermanas de Santa Clara cedían al matrimonio  -permanentemente y como pago por sus servicios-  el uso y disfrute de la vivienda conventual. Dicho acuerdo se mantuvo vigente hasta 2007, cuando un nuevo grupo de Clarisas, llegadas de Barcelona, se hizo cargo de la administración del convento, relevó a los esposos de sus quehaceres y les instó a desalojar la vivienda que ocupaban. La negativa de la pareja a abandonar el que durante cincuenta y un años había sido su hogar tuvo como cristianísima respuesta la presentación de una demanda de desahucio en enero de 2008.

El titular del Juzgado número 1 de Huesca, en el auto de desestimación fallado en el presente mes, considera que la ocupación de la casa ha de entenderse, en contra de lo alegado por la parte demandante, como «una justa compensación o retribución en especie por los trabajos o funciones de portería«, facultando por ello, mediante sentencia firme, a Dolores Labián y a su marido  para residir en dicho domicilio con carácter vitalicio. Asimismo, y como procede en estos casos, las Hermanas Clarisas o, en su defecto, el Obispado, deberán hacerse cargo de las costas procesales.

Gabor Orgovanyi: "Let's Play"

«Let’s Play»: Gabor Orgovanyi

Cuando Zaramandico, el burro viejo, tiene “el día bueno”  -expresión que usa el señor Juan para indicar que no renquea tan aparatosamente como de costumbre-, se planta, firme, ante la cancela del prado donde habitualmente pasa el día para indicar que está preparado para llegarse  -sólo o en compañía-  hasta  la Rinconada de Esparceta, donde crece el pipirigallo, su forraje predilecto. Impaciente, observa con atención el camino arbolado que lleva al Barrio en busca de una presencia humana a quien dirigirse, con solemnes cabeceos, para que le abra la puerta.

A este burro sólo le falta hablar– dice, admirada, Sarita, la cartera rural, que cuando baja la correspondencia a la Urbanización suele tropezarse con la estampa del animal haciéndole mohines para que le facilite la salida. Pese a ello, la joven jamás se acerca a la cancela; ni siquiera sale del automóvil. Mantiene una distancia más que prudente desde que, un par de años atrás, recién incorporada a su puesto de trabajo, se dejó atraer por la imagen pintoresca del burro tumbado en el prado, se introdujo en los dominios de Zaramandico y, al tratar de hacerle una caricia, recibió un rápido mordisco en un brazo.

La acción del animal no trajo más consecuencias para Sarita que un buen susto, un hematoma considerable, la reprimenda del jefe de cartería por meterse en propiedad ajena y el prólogo a su emparejamiento con el ayudante técnico sanitario que le practicó la  primera cura en el Centro de Salud.

Post tenebras lux

«Illumination»: Alexandre Gagne


[…]sólo desde una perspectiva clínica se pueden llegar a entender los desvaríos de Alcaraz: o Alcaraz desvaría o tiene muy difuminada la realidad. – Lola Ester, en el artículo Las falsedades de Alcaraz, publicado el 3 de julio de 2005.

Francisco-José Alcaraz, ex-presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, y -otrora- figura mediática e imprescindible abanderado de las manifestaciones patrocinadas, de frente o de perfil, por quienes utilizaron  -y utilizan-  los estremecedores sucesos del 11 de marzo de 2004 para convertir el cambio de partido gubernamental, salido de las urnas, en Golpe de Estado sangriento, ha vuelto a ser desmesurado protagonista de la actualidad haciendo de su verbo imprudente titular panfletario para goce y disfrute de antiguos y nuevos mecenas del surrealismo regresivo al asegurar que las palabras, córam pópulo, de la viuda de la última persona asesinada por ETA  “caen en el lenguaje del entorno nacionalista y terrorista”.