Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘represión’

Cuando, en 1987, Bronislawa Wajs exhaló el postrer suspiro, ya llevaba treinta y cuatro años muerta. El Baro Shero (máxima autoridad entre los gitanos polacos) que en 1953 la había declarado marihmé (=impura, en rromanés) y, como consecuencia, indigna de formar parte de la comunidad romaní, dictó concienzudamente su sentencia. Bronislawa, llamada Papusza (=Muñeca, en rromanés), se recluyó en sí misma entre el desdén y la indiferencia de las gentes de su etnia y vivió y murió sola y olvidada.

Bronislawa Wajs nació en Polonia, en 1908 o 1910, en una familia de romaníes trashumantes que se ganaban la vida tocando el arpa de pueblo en pueblo. Bronislawa, analfabeta como el resto de los miembros de su familia, empezó a sentir curiosidad por los libros, esas mágicas cajitas de papel pobladas de signos con mensajes extraordinarios, y se afanó por encontrar en cada poblado donde actuaba la familia, alguna persona que le enseñara a leer. A cambio entregaba algún ave robada en el primer corral de fácil acceso.  Alumna disciplinada, pronto fue capaz de desentrañar el estimulante mensaje de las palabras y, no sin esfuerzo, se proveyó de una humilde biblioteca cuyos sencillos y desgastados volúmenes conseguía efectuando idéntico pago al ideado para recibir lecciones.

La afición lectora de la niña no gustó a la familia, que consideraba los libros objetos únicamente provechosos para ser consumidos en las fogatas que se encendían para cocinar el condumio y protegerse del frío que hería la carne de otoño a primavera. Papusza, para evitar que sus libros alimentaran el fuego, los mantenía escondidos bajo los pesados instrumentos musicales, estratagema que le sirvió para salvar la mayoría de sus adquisiciones.

A los quince años, Bronislawa fue obligada a contraer matrimonio con un arpista gitano de mayor edad y, según los cálculos de la familia, en mejor posición económica. Fue entonces cuando empezó a cantar, con el acompañamiento musical de su marido, sencillas baladas que ella misma creaba y en las que describía la vida errabunda de los gitanos, sus esperanzas e ilusiones. Eran los comienzos de quien muchos años más tarde, y ya desaparecida, sería considerada una de las mejores poetisas en lengua romaní.

La II Guerra Mundial y la persecución que sufrieron los gitanos  -un centenar de familiares de Bronislawa y su marido fueron exterminados-, obligó a Papusza y a los suyos a refugiarse en los bosques, donde compartieron escondite con fugitivos judíos, para quienes también compuso sentidas canciones. Terminada la contienda, el poeta Jerzy Ficowski, que había escuchado cantar a Papusza, se interesó por sus letras y las transcribió del romaní al polaco, publicándose en una revista de gran tirada.

Bronislawa Wajs adquirió cierto reconocimiento, pero seguían siendo malos tiempos para los gitanos polacos. Las autoridades socialistas establecieron un programa de asentamiento obligatorio para los gitanos supervivientes de la guerra y el amigo gadyé (=no gitano, en rromanés) de Papusza, Jerzy Ficowski, autonombrado experto en cuestiones gitanas, utilizó los poemas de Bronislawa, sin el consentimiento de ésta, como propaganda gubernamental para convencer a la comunidad gitana del paraíso que les esperaba en las zonas que se les habían asignado como residencia forzosa. La respuesta de los gitanos no se hizo esperar. Bronislawa Wajs, Papusza, fue acusada por los suyos de traicionar la vida y costumbres de los gitanos polacos  y de colaborar con el gobierno para arrinconarlos. Sometida a juicio tribal, de nada le sirvió intentar paralizar la publicación de un libro de poemas; tampoco, romper cerca de trescientas composiciones que guardaba en su casa. Bronislawa Wajs, Papusza, fue excluida ad aeternum de quienes hasta ese momento habían constituido su pueblo.

Ocho meses en un sanatorio psiquiátrico precederían a los treinta y cuatro años de soledad y abandono. Murió el 8 de febrero de 1987.


En los años posteriores a su muerte, la figura y la poesía de Bronislawa Wajs fueron reivindicadas por las nuevas generaciones gitanas. La casa de Papusza, en la ciudad de Gorzow Wielkopolski, donde vivió, está señalada con una placa conmemorativa y una estatua de la poetisa se colocó en el año 2008 en el parque de la localidad.

Read Full Post »

"Ergo": Bev Hodson

«Ergo»: Bev Hodson


ACTO PRIMERO

Chile. Madrugada del 2 de julio de 1986. Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas -de 18 y 19 años, respectivamente-  se dirigen, junto con otros jóvenes, a colocar una barricada incendiaria como protesta contra la dictadura de Pinochet cuando son interceptados por una patrulla militar. Desbandada. Carreras desesperadas. Huídas.

Los militares consiguen retener a Carmen Gloria y Rodrigo y se concatena la barbarie.

[…]Cuando los tiraron al suelo violentamente, riéndose, mojándolos con el inflamable, amenazando con prenderles fuego. Y al rociarlos todavía no creían. Y al prender el fósforo aún dudaban que la crueldad fascista los convertiría en mecheros bonzos para escarmiento opositor. Y luego el chispazo. Y ahí mismo la ropa ardiendo, la piel ardiendo, desollada como raza. Y todo el horror del mundo crepitando en sus cuerpos jóvenes, en sus hermosos cuerpos carbonizados, iluminados como antorchas en el apagón de la noche de protesta. Sus cuerpos marionetas en llamas, brincando al compás de las carcajadas. Sus cuerpos al rojo vivo, metaforizados al límite como estrellas de una Izquierda flagrante. Y más allá del dolor, más allá del infierno, la inconciencia. Más allá de esa danza macabra un vacío de tumba, una zanja donde fueron abandonados creyéndolos muertos. Porque solamente muertos podían argumentar un accidente, un derrame de bencina que prendió sus ropas. Y vino el amanecer, sólo para Carmen Gloria, porque Rodrigo, el bello Rodrigo, quizás más débil, tal vez más niño, no pudo saltar la hoguera y siguió ardiendo más abajo de la tierra.[…].-  Pedro Lemebel, «Carmen Gloria Quintana» (Una página quemada en la feria del libro).


ACTO SEGUNDO

Chile. Abril de 1987. Visita del  Juan Pablo II . Multitudiinaria misa presidida por el Papa Wojtyla que tiene la deferencia de bendecir al general Augusto José Ramón Pinochet Ugarte y familia, amén de ponerles, en boca, la consagrada forma que, para los católicos, representa el Cuerpo de Cristo. El despiadado militar recibe la comunión con emoción y recogimiento.


ACTO TERCERO

Chile. Abril de 1987. Encuentro del Papa con los jóvenes. Carmen Gloria Quintana, con las huellas de su tormento visibles en el rostro, espera, junto a otras personas, a que el Santo Padre llegue a su altura.

[…]Carmen Gloria va entre la gente sin dejar entrar la piedad al sentirse observada. Algo en ella le abre paso, cabeza en alto, erguida, como si fuera una bofetada al presente desde la imborrable memoria. Así mismo, cara a cara de Juan Pablo II, mantuvo ese gesto diciéndole al Papa esto me hicieron los militares. Pero el pontífice se hizo el gringo y pasó de largo frente al sudario chileno, tirando puñados de bendiciones a diestra y siniestra.[…].- Op. cit.


EPÍLOGO

España. Noviembre de 2009. Clausura del X Congreso de Escuelas Católicas en Toledo.

«No puedo dejar de ver la imagen de Pinochet comulgando y a mí me califican de pecador público. Pero yo tengo la conciencia tranquila» José Bono, presidente del Congreso de los Diputados, criticando a la Conferencia Episcopal por amenazar con negar la comunión a aquellos políticos católicos que no manifiesten públicamente su arrepentimiento por haber votado a favor de la  ampliación de la Ley de Interrupción del Embarazo.

Read Full Post »

"Spirits of the Cave": Jonathan Bailey

«Spirits of the Cave»: Jonathan Bailey


La Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés afirma que el mismo  “está integrado por todos los bienes materiales e inmateriales relacionados con la historia y la cultura de Aragón que presenten interés antropológico, antrópico, histórico, artístico, arquitectónico, mobiliario, arqueológico, paleontológico, etnológico, científico, lingüístico, documental, cinematográfico, bibliográfico o técnico, hayan sido o no descubiertos y tanto si se encuentran en la superficie como en el subsuelo o bajo la superficie de las aguas«. La misma ley, ante infracciones por la realización de labores arqueológicas no autorizadas, establece que la cuantía de las sanciones oscilará entre 60.101 y 300.506 euros.

Y a la ley anterior pretende acogerse el gobierno aragonés para plantear expediente sancionador contra la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) en el caso de la apertura de una fosa de la guerra (in)civil en Valdearnero (Calatayud), donde, según el dictamen de los técnicos de Patrimonio, se procedió a la retirada de restos óseos contando con los preceptivos permisos municipales pero obviando los protocolos legislativos aragoneses.

Si ya resulta aberrante definir como excavación arqueológica aquello que, en realidad, supone la humanitaria y justa búsqueda y recuperación de quienes  -como consecuencia de la barbarie-  yacen repartidos por el subsuelo del territorio, ¿cómo denominar la nula consideración que de la Resolución de Naciones Unidas 47/133 sobre Desaparición Forzada, de 18 de diciembre de 1992 -ratificada por el gobierno español- tiene Patrimonio Cultural Aragonés?

Read Full Post »

"Conchita Monrás y Ramón Acín": Archivo de la familia

«Concha Monrás y Ramón Acín»: Archivo


Deseo que mis restos sean trasladados un día a tierra española y enterrados en Huesca, al lado de mi maestro, el profesor Ramón Acín, y de mi amigo Evaristo Viñuales(1)”.- Testamento de Francisco Ponzán(2) escrito el 27 de diciembre de 1943 en la prisión militar de Fourgolle (Toulouse).

A Ramón Acín Aquilué, intelectual y anarquista oscense, lo detuvieron y apalearon unos buenos vecinos de Huesca  el 4 de agosto de 1936, para terminar fusilándolo, el día 6, en la tapia del cementerio.

Escondido en su casa desde el golpe de  Estado, el profesor y artista salió de su refugio al escuchar los gritos de su esposa Conchita, que estaba siendo maltratada para que revelara dónde se encontraba su marido. La entrega de Acín a los enfurecidos falangistas y su asesinato poco después, no atajó el ánimo revanchista. Conchita Monrás, esposa, amiga y madre de sus hijas Sol y Katia, sería fusilada diecisiete días después.

«No pudimos ver a mi madre en la cárcel en todo este tiempo. Sabemos que estuvo en condiciones penosas y que lo pasó muy mal. Se despidió de nosotras a través de una reclusa que sólo muchos años después nos lo pudo trasmitir. Recuerdo que cuando llevaban a los detenidos camino del cementerio había gente aplaudiendo en los balcones de las casas más importantes del entorno de la cárcel, no se me olvidan sus caras… Era todo tan horroroso que con Sol apenas hablábamos de ello, había una especie de pudor, una necesidad de silencio para no aumentar nuestro dolor. Nos guardábamos la amargura sin decir una palabra«, relataría Katia Acín Monrás cuando los nombres de sus padres y las circunstancias de su detención y muerte dejaron de ser materia reservada en la pequeña ciudad.

«Sólo se aprende de aquel a quien se quiere. Tú supiste hacerte querer por muchos; por eso fuiste todo un pedagogo».- Evaristo Viñuales a su profesor Ramón Acín.


ANEXO

Los buenos vecinos de Huesca, pdf, de Víctor Pardo Lancina.

Paco Ponzán o el beso del olvido, de Víctor M. Juan Borroy.


NOTAS

(1) Evaristo Viñuales, maestro, cenetista integrante del Consejo de Aragón y comisario de la 28 División, se suicidó junto a su amigo Máximo Franco  -comandante de la 17 Brigada Mixta-  en el puerto de Alicante, en abril de 1939, conscientes ambos de que jamás lograrían embarcar en un improbable buque que los alejara de la represion de los vencedores.

(2) El maestro, anarquista y activista principal de la Red de Evasión Pat O’Leary, Francisco Ponzán, fue fusilado y posteriormente incinerado  -aunque alguna fuente asegura que fue quemado vivo-  por la Gestapo en el bosque de  Buzet-sur-Tarn (Francia) el 17 de agosto de 1944. La actividad del grupo resistente, que tantas vidas salvó, fue reconocida por los gobiernos de Francia, Inglaterra y EEUU, que condecoraron a Paco Ponzán a título póstumo.

Read Full Post »

«Mother’s Love»: Linda Norén


«Era una madre ideal y famosa en Zamora por su corazón abierto hacia la gente pobre. Papá fue, sin embargo, el ardiente anarquista de Aragón que desdeñaba la ceremonia, el sentimentalismo y el romanticismo desde el punto de vista de una persona realista».Ramón Sender Barayón

No perdones a mis asesinos, que me han robado a Andreína, ni a Miguel Sevilla, que es el culpable de haberme denunciado. No lo siento por mí, porque muero por ti”, escribió Amparo Barayón a su esposo, Ramón J. Sender, en la última carta que, según cuentan, salió de la cárcel zamorana escondida entre los pañales de Andrea Sender Barayón, la hija de cinco o seis meses que, poco antes de ser fusilada la madre, le fue arrebatada porque “los rojos no pueden criar hijos”.

Cincuenta y dos años después, Ramón Sender Barayón, hijo mayor de Ramón José y Amparo, que contaba menos de dos años cuando su madre fue asesinada, daba a la imprenta un libro entrañable pese a su temática doliente, Una muerte en Zamora, donde, por encima de la estructura narrativa, se elevaba el canto de amor filial hacia el añorado ser desconocido del que le habían robado hasta la posibilidad de honrar recomponiendo migajas de recuerdos.

[…]

Cuentan que un pretendiente despechado, un cuñado falangista de felonía probada, un cura más cercano al César que a Dios y su matrimonio con el escritor republicano aragonés, dictaron la suerte de Amparo Barayón desde el momento mismo que decidió permanecer en Zamora, ciudad que, según la historiadora Laura de Dios Vicente fue “retaguardia, despensa y granero del Ejército Nacional” durante la Guerra (In)civil.

Como reflexiona Mauro Armiño, “al que buscaban por anarquista y rojo para llevarle al paredón era a él, a Ramón J. Sender. Al no encontrar al escritor, aplicaron el código bíblico que la Inquisición había practicado en los viejos tiempos: mata hasta la séptima generación. Los falangistas que asesinaron a Barayón no se limitaron a la esposa. Un hermano y dos cuñados murieron también durante las represiones.”

[…]

ANEXOS

Llamada del hijo de Sender, El País, 13/12/1981.

His mother and her murderer, New York Times, 1989.

Sender: Una víctima del mal, El Siglo de Europa, 1/10/2007

Página web de Ramón Sender Barayón, (en inglés).

Read Full Post »

fragile

«Fragile»: Michael P. Ammel


«En algunos Estados miembros parece que los romaníes se han convertido en el blanco de la violencia racista organizada, alimentada por un populismo político, una retórica del odio y la moda mediática. En algunos casos, los romaníes están siendo convertidos en chivos expiatorios de problemas sociales mayores«.
Vladimir Spidla, comisario de Asuntos Sociales de la UE-


Los asesinos llegaron por la noche a la aldea y se agazaparon tras los montículos de basura y trastos viejos cercanos a la casa de la familia Csorba.

Las modestas gentes del asentamiento de Tatárszentgyörgy dormían -cansancio y sueño tal vez ornamentados por alguna esperanza onírica de un amanecer distinto- acunadas por el familiar sonido de los perros famélicos arañando el barro de las calles en busca de un improvisado manjar.

Los asesinos, resueltos y sincronizados, irguieron sus cuerpos y lanzaron las bombas incendiarias sobre la frágil techumbre de la casa. Un resplandor se abrió paso entre las sombras e iluminó la pobreza del entorno.


Voces. Gritos. Seres sobresaltados que, apenas conscientes de lo sobrevenido, huyen, brutalmente sorprendidos, del interior de la casa en llamas.


Y ellos, los asesinos, con el cañón de las armas apuntando a la entrada de la vivienda, dispararon con júbilo su odio criminal para, a continuación, y en medio de la histeria y el dolor, desaparecer en la oscuridad no invadida por las llamaradas.


El domingo 22 de febrero, en la localidad de Tatárszentgyörgy (Hungría), fueron abatidos a balazos, mientras huían del incendio provocado del que era pasto su morada, Robert Csorba, gitano de 27 años, y su hijo de tan apenas 5 años. Sus muertes se unen a las de otros miembros de la comunidad romaní húngara asesinados en la permanente escalada de violencia racista auspiciada por la organización filonazi Magyar Gárda, refundada en 2007 y teóricamente prohibida por el Tribunal de Budapest en diciembre de 2008.


NOTA

Chavó tar li zené ka na dikhémbe= En romaní, Hijo del Pueblo Invisible.

Read Full Post »

« Newer Posts