
«Houston, We have a problem»: Michael P. Ammel
La Administración estadounidense de la Seguridad en el Transporte ha puesto en marcha una serie de medidas que no hacen sino elevar a rango de norma cuasi universal las habituales humillaciones a que son sometidas las personas que hacen uso del avión para desplazarse al País de las Libertades Individuales o cuyas aeronaves realizan escalas técnicas y/o de transbordo en aeropuertos de territorio USA.
«Los individuos de cualquier parte del mundo que lleguen a Estados Unidos, provenientes o que hayan hecho escala en naciones que son Estados patrocinadores del terrorismo o en otros países concernidos, deberán someterse a controles más estrictos«, señala la directiva, que considera como Estados afines al terrorismo a Irán, Sudán, Siria, Afganistán, Libia, Nigeria, Pakistán, Somalia, Yemen, Argelia, Líbano, Arabia Saudí e Irak.
Y… Cuba.
La invasión o el bloqueo de países soberanos, el secuestro de ciudadanos extranjeros, el encarcelamiento sin juicio previo, la tortura, las sevicias, el apoyo a golpistas, la entronización de dictadores, la financiación de grupúsculos armados, el bombardeo a población civil, el asesinato selectivo y/o indiscriminado no se consideran acciones terroristas en tanto y cuanto lleven el aval de los servidores de la nación de las barras y las estrellas. O se trate del Estado -amigo- de Israel.
There have been times that I thought I couldn’t last for long
but now I think I’m able to carry on.
It’s been a long time coming,
but I know a change is gonna come.
(En ocasiones pensé que no aguantaría demasiado/ pero ahora creo que tengo las fuerzas necesarias para continuar./ Hace mucho tiempo que está a punto de llegar, pero ahora sé que un cambio se aproxima).- Sam Cooke, cantante y activista negro del Movimiento por los Derechos Civiles en EEUU, en la canción-himno A change Is Gonna Come.




